Una princesa también puede sufrir por amor.

Desesperación.
Quiero saber donde está.
Qué hace.
Quien está con él.
Si piensa en mí.
Me desespero.
No sé ni una mierda de él.
Es más, algo que no sé es porqué yo me pongo así.
¿Por qué? ¿Por qué? ¿POR QUÉ?
¿Po¿Por qué con él?
¿Por qué ahora que mi vida andaba bien?
Pero es que todo me lo provoco yo, nadie me hace nada.
No me quiero enamorar y que él sienta nada, por eso no me enamoraré. O intentaré no hacerlo.
Sé el daño que me provocaré.
Aunque soy masoquista, un poco.
Estúpida.
P.D.: ¿Ya vieron? El título del blog no es por nada.
Comentarios
Publicar un comentario